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martes, 17 de noviembre de 2015

Despedido porque no le aguantaban los pedos

Acostarse con la novia o mujer del jefe y/o supervisor, llegar tarde en reiteradas oportunidades, estafar en una u otra forma a los clientes o usuarios, robar de la caja chica, usar el negocio como tapadera para tal o cual chanchullo... las causas por las cuales una persona puede perder su puesto de trabajo son muchas, tanto en cantidad como, por supuesto, en calidad. Algunas pueden ser más serias que otras, pero existe una que supera  todas las demás en conjunto en lo que a curiosidad y originalidad se refiere... y en "desgracia".

El señor Richard Clem, esos son su nombre y apellido, fue despedido de su trabajo en la ciudad de Trenton, en Nueva Jersey, Estados Unidos,  más específicamente de un comercio perteneciente a la firma "Case´s Pork Roll Co.", una compañía del sector alimenticio dedicada a la venta de embutidos hechos en base a carne porcina, por sus flatulencias reiteradas, o sea que prácticamente se tiraba un pedo atrás de otro . A los empleados y directivos de la "Case´s Pork Roll Co. " no les resultaba una tarea sencilla, mucho menos cómoda, continuar con las actividades con el olor tan persistente en las instalaciones.

Tanto este señor como su mujer no perdieron tiempo e iniciaron una demanda contra la compañía, argumentando que se trató de un caso de discriminación. Explicaron a los medios de información que ese exceso de pedos flatulencias había surgido meses atrás, al someterse el señor Clem a una operación para reducirle el estómago, con lo que logró bajas su peso de ciento noventa a ciento treinta y seis kilogramos.

En el persiste el temor de que, justamente a causa de haber bajado esos cincuenta y cuatro kilogramos y  de los efectos secundarios de la operación (esa flatulencia crónica y las diarreas incontrolables), no pueda hallar un nuevo medio para sustentarse el y a su familia. 

Y encima este pobre tipo tuvo que soportar que su jefe hiciera comentarios desaprobatorios en público respecto a este inconveniente, el de los pedos flatulencias, y exigirle que para no continuar incomodando a nadie trabajara, previo al despido, desde su casa.


--- CLAUDIO ---

lunes, 28 de septiembre de 2015

Hecho con un material muy conveniente

Auspicia este artículo la Mesa Intransigente, Emancipadora y Revolucionaria en Defensa de las Asquerosidades (M.I.E.R.D.A.)





¿A qué individuo, femenino o masculino por igual, no le pasóe sto al menos una vez en su vida?. es peor si nos pasa no en nuestra casa, en su intimidad, sino en un lugar público, como un local gastronómico o una estación de trenes.

Nunca, bajo ninguna circunstancia, es agradable ir al baño a cagar hacer las necesidades sólidas y descubrir al terminar, para toda la desgracia, que no queda ni un cachito de papel higiénico con que podamos limpiarnos. Recurrimos entonces a cualquier cosa que podamos tener a mano, como las páginas del diario, que no son lo que se dice cómodas ni suaves, al pañuelo que llevamos en alguno de los bolsillos, al tubito de cartón que alguien dejó en el portarrollos, al boleto capicúa del setenta y dos que nos costó un huevo conseguir y al que pensábamos agregar a nuestra colección de cosas retro... a lo que sea que tengamos. La cagada macana va a ser si ni siquiera nos queda un cachito de papel picado encima de la ropa, de ese que nos cayó encima cuando pasamos por un cumpleaños infantil de camino a casa, al bar o al lugar que sea.

¡ Pero a no desesperarse!

Una compañía de capitales japoneses (¡No, no es la "Kagada Corporation"!) acaba de desarrollar un sutil y peculiar inodoro para casos desesperantes como esos, en los que no nos queda con que limpiarnos el culo después de haber hecho las necesidades. Se trata de una pieza diseñada exclusivamente con varias decenas de rollos de papel higiénico, tanto en la base como en el respaldo. Los científicos y técnicos que intervinieron en el desarrollo del producto y su posterior lanzamiento en el mercado dentro y fuera del territorio japonés confían en que este invento, revolucionario si se quiere, sirva para dejar en la memoria de quienes lo padecieron, ese fulero contratiempo de ir a cagar defecar y no encontrar ni siquiera u cuadradito de papel higiénico que usar para limpiarse allí donde termina la espalda.


--- CLAUDIO ---

martes, 10 de marzo de 2015

Tipos de mocos

Auspicia este artículo la Mesa Emancipadora, Intransigente y Revolucionaria en Defensa de las Asquerosidades (M.I.E.R.D.A.)




Moco Nostálgico: es el que te comías en la niñez y que recuerdas cada vez que pruebas algo saladito.

Moco Menstrual: es el que sale con sangre.

Moco Hulk: es verde, muy verde.

Moco Bart Simpson: está completamente amarillo.

Moco Suicida: es aquel que sale disparado al vacío cuando estornudas.

Moco Trapecista: es aquel que anda, de un hilo, colgando de tus narices cuando te da un ataque de tos.

Moco Puerta falsa: es el que resbala hacia la garganta y lo sacas creyendo que es un gargajo.

Moco Asesino: es aquel que atenta contra tu vida al cortarte la respiración en las noches.

Moco Reloj de Arena: es el que andas goteando de la nariz cuando tienes gripe.

Moco Atractivo: es el que no puedes evitar mirarlo en el pañuelo cuando te acabas de sonar.

Moco Del amor: es el que dejas embarrado en la mejilla de tu novia cuando le das un beso.

Moco Aferrado: es el moco que se aferra a quedarse pegado a tu dedo una vez que te lo sacas de la nariz.

Moco Espinoso: es aquel que sale mezclado con pelos de la nariz.

Moco Clandestino: es aquel que embarras en la pared, o en la parte baja de algún mueble, tratando de que nadie se de cuenta.

Moco Sentimental: es aquel que se te sale con las lágrimas.

Moco Despreocupado: es con el que se oye un silbido cuando respiras.

Moco Del cielo: es el moco que le muestras a los demás cuando levantas la cabeza y miras hacia arriba.

Moco Cerveza: es el que tiene consistencia espumosa.

Moco Pompa de jabón: es el que inflas en algún orificio de tu nariz y se rompe como una burbuja de jabón.

Moco Sorpresa: es el que encuentras en la almohada cuando despiertas en la mañana.
Moco Afrodisiaco: parece que es un plato de ostras.

Moco Expansivo: es el que resulta tan abundante que se te embarra en la cara al momento de sonarte.

Moco Orquesta: es aquel que en medio de un gran estornudo, excepcionalmente fuerte, sale acompañado con un salivazo, un par de lágrimas, un chorro de orina y un pedo.

Moco Nutritivo: es aquel que sale con comida (típicamente algunos granos de arroz o una semilla de alegría) que se sube de la garganta a la nariz.

Moco Pornográfico: es el que tiene apariencia de eyaculación.

Moco Cometa: es el que, al sacártelo con el dedo, resulta que arrastra una cola viscosa diez veces más larga que él.

Moco Bubbaloo: es el que parece seco, pero tiene su centro líquido.

Moco Ping Pong: es aquel que cuando te lo sacas, lo encuentras tan sólido que no puedes resistir la tentación de hacer una pelotita con él.

Moco Resbaladizo: es aquel que cada cierto tiempo tienes que aspirar porque está a punto de salir de tus narices.

Moco Cristalino: es aquel que jurarías que es una gota de agua... hasta que lo tocas.

Moco Con leche y galletitas: es aquel que sale de tus narices, mezclado con tu desayuno, cuando te atragantas.

Moco Escapista: es el que te sacas de la nariz y descubres, aterrado, que no sabes dónde quedó.

Moco Traicionero: es el que sientes que se te sale cuando estás hablando en público.

Moco Mugroso: es aquel que cuando te lo sacas con el dedo se esconde entre la suciedad de tus uñas.

Moco Mascarilla: es cuando te embarras la cara con el moco y, al secarse, forma una película sobre la piel (¡te la deja suavecita!).

Moco Sádico: es aquel que inunda tus narices justo en el día que se te olvida el pañuelo.

Moco Huella digital: es el que no te lo puedes sacar en la escena de un crimen porque pudieran quedar impresas tus huellas digitales en él.


Moco De camisa: es aquel con el que, a falta de pañuelo, utilizas la manga para limpiártelo.

jueves, 3 de enero de 2013

El pedo de la Amuchástegui




María Amuchástegui tenía un programa que salía al aire por la pantalla del entonces ATC (Argentina Televisora Color) en las décadas de los 80 y 90, en la que el contenido del programa, bastante flojo y carente de originalidad, se remitía en su totalidad a la práctica y enseñanza de los ejercicios de carácter aeróbico, fundamentalmente para mujeres que no tenían nada mejor en que emplear el tiempo en sus casas, por lo que la mejor opción, cuando no la única, era pararse frente al televisor y tratar de imitar con mayor o menor acierto los ejercicios que practicaba esta mujer frente a las cámaras.

Leyenda urbana o no (para mí no lo es), el caso es que la cnductora del porograma émulo del que Jane Fonda hacía en EE.UU. no pudo evitar desgraciarse (se tiró un pedo, para hacerla corta y clara) cuando las cámaras se encontraban encendidas y el programa estaba saliendo al aire  en ATC, conb lo que logró que se le cagara (...) la carrera y fuera blanco de toto tipo de burlas dentro y fuera de los medioa, como por ejmplo el programa de televisión "La noticia rebelde", uno de los más grandes programas jamás vistos en la pantalla chica, al día siguiente del susodicho "incidente gastrointestinal", cuyos conductores no dudaron en tomarlo a broma y aparecer frente a las cámaras con máscaras contra gases (nunca mejor hecha la broma... a mí me gusto, aunque la ví muchos años despues del hecho en si), al grito de frases tales como "María está cerca"

Como si ese pedo no hubiera sido suficiente, el doctor Borocotó (décadas después bautizado como "Borocobró" por razones políticas) trató de amenizar y calmar el momento diciendo que se trataba de algo natural, fisiológicamente hablando, y que ninguna persona estaba excenta de que le pasara algo así. Algo que, junto a las sonrisas que se escuchaban de fondo, nulificó los intentos de la propia maría, quien trataba de hacer como si nad ahubiera pasado.





--- CLAUDIO ---