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ítems.
76.
Unidades de medición de longitud y masa.
Es idéntica hasta en el mínimo detalle al
sistema métrico decimal y, como la inmensa mayoría de los aspectos de la
simultaneidad (puntos en común entre las dos culturas), fue desarrollado mucho
antes que los seres humanos lo hicieran en la Tierra, habiendo en el mundo de
los seres feéricos y elementales aparecido cuando la Guerra de los Veintiocho
estuvo en su apogeo, porque las hadas necesitaron de un método para transmitir
datos sin que los del otro bando se enteraran. Reemplazar por el nuevo el
antiguo sistema de medición fue un cambio gradual, y adaptarse les demandó
alrededor de un siglo.
77.
Elementos de la geometría.
Elementos tales como transportadores, reglas,
escuadras y compases. A pesar de lo simples de ellos y de los demás, tanto en
la teoría como en la práctica, los ingenieros, constructores y arquitectos se
valieron ayer y se valen hoy, muchas veces sin requerir de otros, para el
diseño de cualquier clase de planos y la construcción la inmensa mayoría de las estructuras
antiguas, modernas y contemporáneas más notables. Los mismos elementos son empleados
hoy para todo tipo de obras, desde las más sencillas hasta las más complejas.
78.
Representaciones diplomáticas.
Más específicamente consulados. Son vitales
para las relaciones e intercambios, principalmente en comercio y cultura, entre
los setenta y seis reinos. En Insulandia, las cinco quincenas de consulados
funcionan en las oficinas de un bloque en el Castillo Real, los días hábiles
desde las ocho hasta las veinte y los sábados entre las ocho y las dieciséis, y
conforman el sector con mayor actividad y movimiento en la sede de la vida política,
institucional y laboral, superando incluso al Consejo Real. Hoy se encuentra en
obras el edificio propio para las representaciones diplomáticas centrálicas, en
la Ciudad Del Sol.
79. Los
archivos reales.
Guardan siglos enteros, e incluso se remontan
a milenios enteros antes del Primer Encuentro, de la historia y los
acontecimientos de sus respectivos países. Aun habiendo sido dañados seriamente
durante la Guerra de los Veintiocho, y muchos de los documentos perdidos o
destruidos, esos archivos conservan una gran cantidad de información, datos e
historia de cada uno de sus países, que conservan sus registros en los mismos
archivos. En Insulandia abarcan no menos de veinte mil años, y son Archivos
Reales Fotográfico, Legal, Postal, Bibliográfico-Literario, Real (encomiendas y
cartas de y para las familias reales), Contable-Financiero, Gráfico y genealógico.
Esos archivos reales, que funcionan también en el castillo, están literalmente
saturados de documentos. So justifica que hoy se esté construyendo un edificio
propio para que funcione como anexo, en el barrio Plaza Central.
80. El
Consejo Supremo Planetario.
Es para las hadas lo que las Naciones Unidas
para los seres humanos. Una vez cada dos meses (Enero, Marzo, Mayo, Julio,
Septiembre y Noviembre), de estos entre los días veinticuatro y treinta, reúne
a los líderes de los setenta y seis países en la sede del organismo, allí donde
chocan el meridiano y el paralelo cero. Como la ONU en la Tierra, el Consejo Supremo
Planetario (CSP, por su sigla), tiene entre sus principales funciones el
mantenimiento de la seguridad y la paz a escala continental y mundial, el
desarrollo y el fortalecimiento de las relaciones fraternales entre los reinos
y la intervención en carácter de asistencia en uno o más de ello, de estos
previa solicitud, para brindar ayuda en caso de que se la necesite, y, como la
ONU también, tiene varias dependencias y su propio y complejo organigrama.
81. El
deporte nacional y el de mayor aceptación popular.
En Insulandia, el nacional, o “real”, es el
balonmano, que a su vez está entre los tres más populares, de los que os otros
dos son la natación y el pool (se lo considera un deporte casi desde su
surgimiento). Del balonmano existen equipos que compiten en torneos regulares
con partidos de ida y vuelta, ente Marzo y Octubre, y da como premio a los
ganadores la copa de oro puro y una suma de diez millones de soles. Dada la
reciente y destructiva catástrofe natural, esos tornos están suspendidos hasta
nuevo aviso. El pool y la natación, en cambio, tienen competencias regulares a
nivel local, regional y real que aún continúan adelante, y aun con el desastre
se siguen practicando en clubes deportivos, polideportivos y de juegos, y las
playas y costas convocan a multitudes para la práctica de la natación.
82.
Edificaciones sin uso.
Las construcciones y otras estructuras que
carecen de usos, a las que se decide
conservar en pie debido a que, con el paso del tiempo, se transforman en
auténticos símbolos para las hadas, sobre todo para aquellas que las conocen y
viven cerca de ellas. A un número de esas estructuras bastante reducido se las
refacciona, esmero y presupuesto mediante, para evitar su posible derrumbe,
pero a la mayoría simplemente se las deja a su suerte”, tal como quedaran en su
última jornada en funcionamiento. Así, es el tiempo el que se ocupa d echarlas
abajo, a la vez que las convierte en símbolos.
83.
Urbanización.
Hay varis obras actualmente en progreso que
apuntan a algo que se podría llamar “urbanización”. Hoy más que nunca esas
obras tienen que avanzar, por la imperiosa necesidad de levantar el ánimo en la
población de la Ciudad del Sol y recuperar los puestos laborales perdidos
durante la catástrofe natural. Las obras en cuestión incluyen viviendas,
estructuras de más de quince metros de alto (museos, salones, comercios,
clubes, instalaciones médicas…), nudos en el camino de circunvalación, postas
de transferencia, estafetas postales y cinco fábricas de gran porte en la
periferia. Estas obras tienen un presupuesto generoso, un plazo de ejecución de
cuatro años y apuntan a favorecer, además, el desarrollo clásico: empezar por
el centro en cada barrio y continuar por los límites de estos.
84.
Postas.
La existencia de unidades de transferencia
cada cierta distancia a lo largo de las rulas reales y regionales. Se trata de
instalaciones que en promedio tienen doce metros de frente por quince de fondo
por cuatro de altura destinadas al relevo del ganado equino en las carretas y
otros transportes que llevan grandes cantidades de tal o cual mercancía, y
eventualmente el descanso de los transportistas. Las tarifas por este servicio
varían entre cien y cuatrocientos soles, y generalmente son aquellos quienes
cubren, aun contando con las puertas espaciales, esas distancias grandes. Las
postas son emprendimientos del sector privado, y el ente regulador es el
Consejo de Transportes (C-T).
85. La
forma de trabajar el metal.
En los establecimientos industriales de este
sector, básica y mayoritariamente herrerías de pequeña y mediana escala y
talleres metalúrgicos, este trabajo es bastante rudimentario, artesanal y se
emplean, entre otros elementos, el yunque (Un prima de hierro acerado sobre el
que se martillan los metales) y la fragua (un fogón provisto de fuelle u otro artefacto
análogo en el que se calientan los metales para forjarlos). Esos
establecimientos, que tienen entre seis y veinte empleados de los dos sexos,
son responsables de la producción del setenta y dos por ciento del metal y
otros materiales afines en todo el mundo, quedando el veintiocho restante a
cargo de las grandes fábricas metalúrgicas y siderúrgicas, de las cuales hay
dieciocho en el reino de Insulandia.
86. Los
juglares.
Viajan, cuando su tiempo les da esa
posibilidad, de un lugar habitado a otro recitando poesías trovadorescas clásicas,
un aspecto incorporado de las culturas medievales europeas, o de autoría propia,
en parques, plazas y los grandes espacios abiertos, y es inusual el que no
convoquen a menos de cien espectadores. Es un trabajo voluntario que el juglar
hace por el solo placer que le produce entretener a la gente, a la par de sus
otras obligaciones. Este trabajo es otra de las formas de entretenimiento
cultural y espectáculos callejeros.
87. Los
carnavales.
Discurren a lo largo de la primera semana del
verano en cada reino, y son particularmente populares, además de masivos, en los
países con clima tropical y cálido, como Insulandia. Como en la Tierra, los
carnavales en el mundo de las hadas, surgidos en algún momento del sexto
milenio después del Primer Encuentro, incluyen comparsas, fastuosos desfiles y
los clásicos juegos con agua, espuma y disfraces. Después de las festividades
por la llegada de las estaciones climáticas, son las de mayor arraigo entre el
común de la población feérica, y de ellas participan incluso las demás especies
elementales.
88. El recurso
del adobe.
Se lo usa para reforzar los puntos clave en
algunas (pocas) estructuras de tamaño más
bien pequeño. Una masa deforme de barro mezclado con paja, moldeada en forma de
ladrillo y secada al amparo de los rayos solares que, sumada a las dotes
mágicas de los seres feéricos, puede ser en extremo resistente, y soportar con
ello una presión que puede rondar una décima parte de tonelada.
89. Simbología
que advierte peligro.
El uso cotidiano del símbolo de la calavera
con los huesos cruzados bajo ella para advertir de la presencia de líquidos y
residuos peligrosos y cualquier sustancia, veneno, toxina u otros materiales de
riesgo, que en su inmensa mayoría, por no decir todos, se encuentran en
aquellas fábricas a las que se tiene
como “contaminantes” y “de riesgo”, como los grandes complejos industriales,
las plantas productoras de químicos, de pócimas e insumos mágicos y las plantas
TCDs de residuos. A ese respecto se usa también el símbolo de las tres hojas,
para indicar la existencia de residuos y peligro biológico.
90.
Faros.
Una de las formas más antiguas y seguras para
guiar a las embarcaciones desde o hacia las costas, para que sea segura su salida
de o llegada a los puertos. Son estructuras enormes, de entre ochenta y ciento
cincuenta metros de alto, y están construidas no solo en las líneas costeras,
sino también aquellas islas perdidas, figurativamente hablando, en medio de los
grandes espacios de agua. La idea
general de esto es que las embarcaciones cuenten con confirmación y constancia
de la dirección en que están navegando, y poder calcular, en base a esa
información, la distancia que los separa del muelle o puerto de destino. Los
faros tienen luces tan resplandecientes que, con las ayuda de los cristales
aumentadores de brillo, pueden detectarse a distancias de hasta ciento
cincuenta kilómetros. Hay unos quinientos faros operativos solo en el reino de
Insulandia, la mayoría en sus fronteras.
Continúa…
--- CLAUDIO ---
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