jueves, 9 de noviembre de 2017

6.9) Aspectos comunes, 076-090



La sexta página indicaba los siguientes ítems.


76. Unidades de medición de longitud y masa.

Es idéntica hasta en el mínimo detalle al sistema métrico decimal y, como la inmensa mayoría de los aspectos de la simultaneidad (puntos en común entre las dos culturas), fue desarrollado mucho antes que los seres humanos lo hicieran en la Tierra, habiendo en el mundo de los seres feéricos y elementales aparecido cuando la Guerra de los Veintiocho estuvo en su apogeo, porque las hadas necesitaron de un método para transmitir datos sin que los del otro bando se enteraran. Reemplazar por el nuevo el antiguo sistema de medición fue un cambio gradual, y adaptarse les demandó alrededor de un siglo.

77. Elementos de la geometría.

Elementos tales como transportadores, reglas, escuadras y compases. A pesar de lo simples de ellos y de los demás, tanto en la teoría como en la práctica, los ingenieros, constructores y arquitectos se valieron ayer y se valen hoy, muchas veces sin requerir de otros, para el diseño de cualquier clase de planos y la construcción  la inmensa mayoría de las estructuras antiguas, modernas y contemporáneas más notables. Los mismos elementos son empleados hoy para todo tipo de obras, desde las más sencillas hasta las más complejas.

78. Representaciones diplomáticas.

Más específicamente consulados. Son vitales para las relaciones e intercambios, principalmente en comercio y cultura, entre los setenta y seis reinos. En Insulandia, las cinco quincenas de consulados funcionan en las oficinas de un bloque en el Castillo Real, los días hábiles desde las ocho hasta las veinte y los sábados entre las ocho y las dieciséis, y conforman el sector con mayor actividad y movimiento en la sede de la vida política, institucional y laboral, superando incluso al Consejo Real. Hoy se encuentra en obras el edificio propio para las representaciones diplomáticas centrálicas, en la Ciudad Del Sol.

79. Los archivos reales.

Guardan siglos enteros, e incluso se remontan a milenios enteros antes del Primer Encuentro, de la historia y los acontecimientos de sus respectivos países. Aun habiendo sido dañados seriamente durante la Guerra de los Veintiocho, y muchos de los documentos perdidos o destruidos, esos archivos conservan una gran cantidad de información, datos e historia de cada uno de sus países, que conservan sus registros en los mismos archivos. En Insulandia abarcan no menos de veinte mil años, y son Archivos Reales Fotográfico, Legal, Postal, Bibliográfico-Literario, Real (encomiendas y cartas de y para las familias reales), Contable-Financiero, Gráfico y genealógico. Esos archivos reales, que funcionan también en el castillo, están literalmente saturados de documentos. So justifica que hoy se esté construyendo un edificio propio para que funcione como anexo, en el barrio Plaza Central.

80. El Consejo Supremo Planetario.

Es para las hadas lo que las Naciones Unidas para los seres humanos. Una vez cada dos meses (Enero, Marzo, Mayo, Julio, Septiembre y Noviembre), de estos entre los días veinticuatro y treinta, reúne a los líderes de los setenta y seis países en la sede del organismo, allí donde chocan el meridiano y el paralelo cero. Como la ONU en la Tierra, el Consejo Supremo Planetario (CSP, por su sigla), tiene entre sus principales funciones el mantenimiento de la seguridad y la paz a escala continental y mundial, el desarrollo y el fortalecimiento de las relaciones fraternales entre los reinos y la intervención en carácter de asistencia en uno o más de ello, de estos previa solicitud, para brindar ayuda en caso de que se la necesite, y, como la ONU también, tiene varias dependencias y su propio y complejo organigrama.

81. El deporte nacional y el de mayor aceptación popular.

En Insulandia, el nacional, o “real”, es el balonmano, que a su vez está entre los tres más populares, de los que os otros dos son la natación y el pool (se lo considera un deporte casi desde su surgimiento). Del balonmano existen equipos que compiten en torneos regulares con partidos de ida y vuelta, ente Marzo y Octubre, y da como premio a los ganadores la copa de oro puro y una suma de diez millones de soles. Dada la reciente y destructiva catástrofe natural, esos tornos están suspendidos hasta nuevo aviso. El pool y la natación, en cambio, tienen competencias regulares a nivel local, regional y real que aún continúan adelante, y aun con el desastre se siguen practicando en clubes deportivos, polideportivos y de juegos, y las playas y costas convocan a multitudes para la práctica de la natación.

82. Edificaciones sin uso.

Las construcciones y otras estructuras que carecen de usos,  a las que se decide conservar en pie debido a que, con el paso del tiempo, se transforman en auténticos símbolos para las hadas, sobre todo para aquellas que las conocen y viven cerca de ellas. A un número de esas estructuras bastante reducido se las refacciona, esmero y presupuesto mediante, para evitar su posible derrumbe, pero a la mayoría simplemente se las deja a su suerte”, tal como quedaran en su última jornada en funcionamiento. Así, es el tiempo el que se ocupa d echarlas abajo, a la vez que las convierte en símbolos.

83. Urbanización.

Hay varis obras actualmente en progreso que apuntan a algo que se podría llamar “urbanización”. Hoy más que nunca esas obras tienen que avanzar, por la imperiosa necesidad de levantar el ánimo en la población de la Ciudad del Sol y recuperar los puestos laborales perdidos durante la catástrofe natural. Las obras en cuestión incluyen viviendas, estructuras de más de quince metros de alto (museos, salones, comercios, clubes, instalaciones médicas…), nudos en el camino de circunvalación, postas de transferencia, estafetas postales y cinco fábricas de gran porte en la periferia. Estas obras tienen un presupuesto generoso, un plazo de ejecución de cuatro años y apuntan a favorecer, además, el desarrollo clásico: empezar por el centro en cada barrio y continuar por los límites de estos.

84. Postas.

La existencia de unidades de transferencia cada cierta distancia a lo largo de las rulas reales y regionales. Se trata de instalaciones que en promedio tienen doce metros de frente por quince de fondo por cuatro de altura destinadas al relevo del ganado equino en las carretas y otros transportes que llevan grandes cantidades de tal o cual mercancía, y eventualmente el descanso de los transportistas. Las tarifas por este servicio varían entre cien y cuatrocientos soles, y generalmente son aquellos quienes cubren, aun contando con las puertas espaciales, esas distancias grandes. Las postas son emprendimientos del sector privado, y el ente regulador es el Consejo de Transportes (C-T).

85. La forma de trabajar el metal.

En los establecimientos industriales de este sector, básica y mayoritariamente herrerías de pequeña y mediana escala y talleres metalúrgicos, este trabajo es bastante rudimentario, artesanal y se emplean, entre otros elementos, el yunque (Un prima de hierro acerado sobre el que se martillan los metales) y la fragua (un fogón provisto de fuelle u otro artefacto análogo en el que se calientan los metales para forjarlos). Esos establecimientos, que tienen entre seis y veinte empleados de los dos sexos, son responsables de la producción del setenta y dos por ciento del metal y otros materiales afines en todo el mundo, quedando el veintiocho restante a cargo de las grandes fábricas metalúrgicas y siderúrgicas, de las cuales hay dieciocho en el reino de Insulandia.

86. Los juglares.

Viajan, cuando su tiempo les da esa posibilidad, de un lugar habitado a otro recitando poesías trovadorescas clásicas, un aspecto incorporado de las culturas medievales europeas, o de autoría propia, en parques, plazas y los grandes espacios abiertos, y es inusual el que no convoquen a menos de cien espectadores. Es un trabajo voluntario que el juglar hace por el solo placer que le produce entretener a la gente, a la par de sus otras obligaciones. Este trabajo es otra de las formas de entretenimiento cultural y espectáculos callejeros.

87. Los carnavales.

Discurren a lo largo de la primera semana del verano en cada reino, y son particularmente populares, además de masivos, en los países con clima tropical y cálido, como Insulandia. Como en la Tierra, los carnavales en el mundo de las hadas, surgidos en algún momento del sexto milenio después del Primer Encuentro, incluyen comparsas, fastuosos desfiles y los clásicos juegos con agua, espuma y disfraces. Después de las festividades por la llegada de las estaciones climáticas, son las de mayor arraigo entre el común de la población feérica, y de ellas participan incluso las demás especies elementales.

88. El recurso del adobe.

Se lo usa para reforzar los puntos clave en algunas (pocas) estructuras de  tamaño más bien pequeño. Una masa deforme de barro mezclado con paja, moldeada en forma de ladrillo y secada al amparo de los rayos solares que, sumada a las dotes mágicas de los seres feéricos, puede ser en extremo resistente, y soportar con ello una presión que puede rondar una décima parte de tonelada.

89. Simbología que advierte peligro.

El uso cotidiano del símbolo de la calavera con los huesos cruzados bajo ella para advertir de la presencia de líquidos y residuos peligrosos y cualquier sustancia, veneno, toxina u otros materiales de riesgo, que en su inmensa mayoría, por no decir todos, se encuentran en aquellas fábricas  a las que se tiene como “contaminantes” y “de riesgo”, como los grandes complejos industriales, las plantas productoras de químicos, de pócimas e insumos mágicos y las plantas TCDs de residuos. A ese respecto se usa también el símbolo de las tres hojas, para indicar la existencia de residuos y peligro biológico.

90. Faros.

Una de las formas más antiguas y seguras para guiar a las embarcaciones desde o hacia las costas, para que sea segura su salida de o llegada a los puertos. Son estructuras enormes, de entre ochenta y ciento cincuenta metros de alto, y están construidas no solo en las líneas costeras, sino también aquellas islas perdidas, figurativamente hablando, en medio de los grandes espacios  de agua. La idea general de esto es que las embarcaciones cuenten con confirmación y constancia de la dirección en que están navegando, y poder calcular, en base a esa información, la distancia que los separa del muelle o puerto de destino. Los faros tienen luces tan resplandecientes que, con las ayuda de los cristales aumentadores de brillo, pueden detectarse a distancias de hasta ciento cincuenta kilómetros. Hay unos quinientos faros operativos solo en el reino de Insulandia, la mayoría en sus fronteras.



Continúa…



--- CLAUDIO ---

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