jueves, 27 de octubre de 2016

Oda al ajo

La señorita Majo de Gramajo, que tenía un tatuaje de Agaho (1) y no era nada afecta al tasajo, vivía en la avenida Del Trabajo (2), en la zona del Flores Bajo. Estaba conduciendo su Escarabajo, todo un cascajo, temiendo llegar tarde al trabajo, en el que su jefe era todo un badajo y tenía siempre mucho olor a ajo, al que debía de llevar de cien mil pesos un fajo. Se distrajo masticando de mandarina un gajo, pues su novio nacido en Idaho (3) planeaba el relajo en la orilla del lago Tahoe (4). Por concentrarse en dicho relajo, Majo se fue cuesta abajo, tras querer tomar un atajo, el auto perdió los espejos de cuajo, en la frente la señorita Gramajo se hizo un profundo tajo, terminó yéndose al carajo y hecha un total estropajo. Mientras al suelo lanzaba un gargajo y se asustaba por el vuelo bajo de un grajo (5), pensó “Si las chances que tengo barajo, mejor me rajo y no viajo al trabajo”, antes que el del seguro, que el documento legal trajo, le quitara en concepto de daños el fajo.


Aclaraciones

1- Espectro de la violencia en “CDZ, El lienzo perdido”
2- Hoy avenida Eva Perón.
3- Queda en estados Unidos.
4- Se pronuncia “Tajo”

5- Cuervo


Estaba al pedo sin hacer nada y se me ocurrió escribir esto para matar el tiempo.


--- CLAUDIO ---

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